Qué financia el FEMPA en España: pesca sostenible, acuicultura, transformación y desarrollo local de las zonas pesqueras a través de los GALP. Cómo se reparte por comunidad litoral y dónde se solicita cada línea.
El FEMPA es el fondo europeo que financia la política pesquera y marítima de la Unión para el periodo 2021-2027. En España, sus ayudas llegan al sector a través de programas gestionados por las comunidades autónomas litorales y por la Administración General del Estado, y cubren desde la pesca sostenible hasta la acuicultura, la transformación de productos del mar y el desarrollo de las propias zonas pesqueras. Esta guía explica qué financia el FEMPA, cómo se reparte entre comunidades y dónde se solicita cada tipo de ayuda.
El FEMPA (Fondo Europeo Marítimo, de Pesca y de Acuicultura) está regulado por el Reglamento (UE) 2021/1139. Sustituye al anterior FEMP y financia los objetivos de la política pesquera común: pesca sostenible, seguridad alimentaria marina, economía azul sostenible y comunidades costeras prósperas.
Como en el caso agrario, no es una convocatoria única. La gestión se reparte entre las comunidades autónomas litorales (que publican sus convocatorias) y el Estado para determinadas líneas. Por eso las condiciones, los plazos y los importes varían entre Galicia, Asturias, Cantabria, País Vasco, Cataluña, Valencia, Murcia, Andalucía, Canarias y Baleares.
Apoyo a una pesca que respete los recursos: mejora de la selectividad de las artes, eficiencia energética de los buques sin aumentar capacidad de captura, seguridad y condiciones de trabajo a bordo, primer establecimiento de jóvenes pescadores y medidas de gestión de los recursos. Aquí encajan también las compensaciones por parada biológica y por paralización temporal de la actividad cuando procede.
Inversiones en instalaciones de acuicultura marina y continental, diversificación de especies, acuicultura ecológica, bienestar y sanidad de los cultivos, y mejora de la competitividad de las empresas acuícolas. Es una de las prioridades del FEMPA por su potencial de crecimiento sostenible.
Ayudas a la industria de transformación de productos de la pesca y la acuicultura, a la mejora de la cadena de valor, a la trazabilidad y a la comercialización, incluidas las organizaciones de productores.
Igual que LEADER en el medio rural, el FEMPA financia el desarrollo local participativo de las zonas pesqueras a través de los grupos de acción local del sector pesquero (GALP). Estos grupos reparten fondos para proyectos que diversifican la economía de los pueblos pesqueros: turismo marinero, valorización de productos locales, servicios, patrimonio. Quien busca este apoyo acude al GALP de su zona.
Cada comunidad litoral cuenta con una asignación y abre sus convocatorias en su diario oficial y en la sede de la consejería competente en pesca. Galicia, por volumen de flota y sector, concentra una parte muy relevante de las ayudas, pero todas las comunidades costeras disponen de líneas. Las comunidades sin litoral no gestionan FEMPA pesquero, aunque la acuicultura continental sí puede tener encaje según el programa.
La regla práctica para el solicitante:
Pueden acceder armadores y titulares de buques pesqueros, pescadores, empresas acuícolas, empresas de transformación y comercialización, organizaciones de productores, cofradías y, en el caso del desarrollo local, los promotores de proyectos en zonas pesqueras a través del GALP. Algunas líneas priorizan a jóvenes que se incorporan al sector y a quienes operan bajo el régimen especial del mar.
El FEMPA está atravesado por una idea: las ayudas no pueden aumentar la capacidad de captura de la flota, porque eso pondría en riesgo los recursos. Por eso muchas inversiones en buque se condicionan a que mejoren la eficiencia energética, la seguridad o la selectividad sin elevar el esfuerzo pesquero. El fondo apoya modernizar, no crecer en capacidad extractiva.
En esa lógica encajan las compensaciones por paralización temporal, incluidas las vinculadas a la parada biológica, que permiten al recurso recuperarse mientras el pescador no pierde por completo sus ingresos durante el periodo de inactividad obligada. Son medidas que combinan sostenibilidad del recurso y sostenibilidad de la renta de quien vive del mar.
Como en la agricultura, el sector pesquero afronta un problema de relevo generacional: la edad media de los profesionales sube y la incorporación de jóvenes es difícil por el coste y la dureza de la actividad. El FEMPA contempla apoyo al primer establecimiento de jóvenes pescadores y a la mejora de las condiciones de trabajo a bordo, con el objetivo de que la actividad siga siendo atractiva y de que las comunidades costeras no pierdan su tejido pesquero. Las condiciones concretas de estas líneas las fija cada programa autonómico.
El FEMPA es el fondo del periodo 2021-2027, regulado por el Reglamento (UE) 2021/1139, y sustituye al FEMP del periodo anterior. Mantiene la lógica de apoyar pesca sostenible, acuicultura y zonas pesqueras, con prioridades actualizadas hacia la sostenibilidad y la economía azul.
Depende de la línea. Las inversiones en buque, acuicultura o transformación se solicitan en la convocatoria de la consejería de pesca de cada comunidad litoral. Los proyectos de desarrollo local se canalizan a través del grupo de acción local pesquero (GALP) de la zona.
El FEMPA contempla compensaciones por paralización temporal de la actividad pesquera cuando procede, en las condiciones que fije el programa. La parada biológica es uno de los supuestos en que pueden activarse estas compensaciones.
Sí. La acuicultura es una prioridad propia del FEMPA. Las empresas acuícolas pueden solicitar ayudas a inversiones, diversificación de especies, sanidad y competitividad, con independencia de que tengan o no actividad pesquera extractiva.
El FEMPA pesquero lo gestionan las comunidades litorales. Las de interior no tienen flota, aunque la acuicultura continental puede tener encaje en el programa según cada caso. Para la pesca extractiva, la referencia son las comunidades costeras.