Comprobación material de la inversión
Definición
La comprobación material de la inversión es la verificación, sobre el terreno, de que la inversión financiada con una subvención se ha realizado realmente y se ajusta a lo aprobado. No basta con revisar documentos: la Administración constata físicamente la existencia y el destino de lo subvencionado.
Su regulación está en el Real Decreto 887/2006, de 21 de julio, que aprueba el Reglamento de la Ley 38/2003, General de Subvenciones, y se conecta con la función interventora prevista en la Ley 47/2003 General Presupuestaria. El reglamento prevé que, cuando la naturaleza de la subvención lo requiera, el órgano concedente compruebe la inversión mediante la comprobación material, que puede realizarse con la asistencia de la Intervención.
Cómo funciona: una vez ejecutado el proyecto, técnicos de la Administración acuden al lugar donde se ha materializado la inversión (una obra, una maquinaria adquirida, una instalación, un equipamiento) y verifican que existe, que coincide con la memoria y el presupuesto aprobados y que está en funcionamiento o en uso conforme a la finalidad de la ayuda. El resultado se documenta en un acta de comprobación que se incorpora al expediente.
Se diferencia de la revisión de la justificación documental, centrada en facturas y justificantes de pago. La comprobación material aporta una garantía adicional: confirma que el gasto justificado se corresponde con un bien o una actuación real, evitando justificaciones meramente formales.
A quién aplica: a los beneficiarios de subvenciones que financian inversiones materiales, especialmente cuando la cuantía o el tipo de proyecto lo justifican. Si la comprobación revela que la inversión no se ha ejecutado, no existe o no responde a su finalidad, puede dar lugar al reintegro de la ayuda. Conviene conservar el bien identificado, accesible y operativo durante el periodo de mantenimiento que fije la convocatoria.