PERTE son las siglas de Proyecto Estratégico para la Recuperación y Transformación Económica. Es la figura jurídica creada por el Real Decreto-ley 36/2020 y refrendada por la Ley 9/2017 de Contratos del Sector Público (modificada) para articular grandes proyectos tractor que requieren la coordinación de varias administraciones, empresas privadas y financiación europea. Los PERTE constituyen el vehículo central de ejecución de los grandes proyectos del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia en España.
Características esenciales:
- Proyectos de gran envergadura con impacto estructural en sectores estratégicos.
- Colaboración público-privada: requieren participación de empresas, administraciones, centros de investigación.
- Financiación combinada: fondos europeos NGEU + presupuesto estatal + autonómico + inversión privada.
- Aprobación por Consejo de Ministros.
- Plazo definido (habitualmente 4-6 años) con hitos comprometidos.
- Gobernanza específica: alianzas estratégicas, mesas sectoriales, registros de empresas adheridas.
PERTE aprobados en España (selección, 2021-2026):
- PERTE VEC (Vehículo Eléctrico y Conectado): cadena de valor del automóvil eléctrico, baterías, componentes electrónicos.
- PERTE Salud de Vanguardia: medicina de precisión, terapias avanzadas, equipamiento biomédico.
- PERTE Energías Renovables, Hidrógeno Verde y Almacenamiento.
- PERTE Agroalimentario: digitalización y sostenibilidad de la cadena alimentaria.
- PERTE Nueva Economía de la Lengua: tecnologías del lenguaje, contenidos digitales en español.
- PERTE Economía Circular.
- PERTE Naval: descarbonización y digitalización del sector naval.
- PERTE Aeroespacial: industria aeronáutica, espacio, defensa avanzada.
- PERTE Industria Digital: chips, semiconductores, comunicaciones avanzadas.
- PERTE Microelectrónica y Semiconductores (asociado al European Chips Act).
- PERTE Descarbonización Industrial.
- PERTE Social y de Cuidados.
Cada PERTE tiene su propia gobernanza específica, convocatorias de ayudas y registro de empresas adheridas.
Cómo se ejecutan los PERTE:
- Convocatorias específicas asociadas a cada PERTE: subvenciones, préstamos, ayudas mixtas.
- Gestión por organismos sectoriales: cada ministerio responsable lidera el PERTE de su ámbito, con apoyo del Ministerio de Economía y Hacienda.
- Plazos plurianuales con hitos intermedios.
- Auditoría y control reforzados dado el origen NGEU de los fondos.
- Alianzas estratégicas: agrupaciones de empresas, centros tecnológicos, universidades que se constituyen como consorcios para ejecutar proyectos integrales.
Quién puede beneficiarse:
- Empresas tractoras (grandes empresas líderes) y pymes integrantes de la cadena de valor.
- Centros tecnológicos y universidades.
- Asociaciones empresariales y clústeres sectoriales.
- Administraciones públicas participantes según ámbito (CCAA, ayuntamientos, organismos especializados).
Subvenciones específicas dentro de cada PERTE:
Cada PERTE despliega su propio menú de líneas de ayuda. Ejemplos típicos:
- Ayudas a la inversión en infraestructuras estratégicas (fábricas, plantas industriales).
- Ayudas a la I+D sobre tecnologías clave del sector.
- Ayudas a la formación y al reciclaje profesional.
- Ayudas a la internacionalización y a la presencia en mercados estratégicos.
- Ayudas a la digitalización.
- Ayudas a la cooperación interempresarial en proyectos consorciados.
Errores frecuentes:
- Confundir PERTE con convocatoria: el PERTE es la figura marco. Las convocatorias son los instrumentos concretos dentro del PERTE.
- No adherirse al registro específico del PERTE: muchas convocatorias exigen como condición previa estar dado de alta.
- No coordinar con la alianza estratégica sectorial: proyectos individuales pierden frente a propuestas colaborativas más amplias.
- Subestimar la rigurosidad de control NGEU: las exigencias de justificación, hitos verificables y trazabilidad son superiores a las de subvenciones convencionales.
Los PERTE son la arquitectura más ambiciosa del despliegue español de los fondos europeos NGEU. Para empresas en los sectores cubiertos, su seguimiento atento es indispensable: combinan presupuestos multimillonarios con plazos plurianuales y exigencias técnicas y administrativas elevadas, pero generan oportunidades de financiación e impacto industrial que no existen fuera de este marco.