La unidad de convivencia es el conjunto de personas que viven juntas en un mismo domicilio y cuyos ingresos y patrimonio se computan en bloque para decidir si un hogar tiene derecho a una ayuda y por cuánto. Es el concepto que usan el Ingreso Mínimo Vital, muchas becas y los subsidios para medir la situación económica real del hogar, no solo la de quien firma la solicitud.
Por qué no es lo mismo que la unidad familiar fiscal. La unidad familiar del IRPF se define por vínculos de parentesco y matrimonio (cónyuges e hijos menores); la unidad de convivencia se define por el hecho de convivir en el mismo domicilio y compartir gastos, aunque no haya vínculo familiar directo entre todos sus miembros. Esta diferencia genera muchas dudas: dos personas pueden formar una unidad de convivencia a efectos de una ayuda sin ser unidad familiar a efectos del IRPF, y viceversa.
Qué se computa. Para conceder la ayuda se suman las rentas y, según la prestación, el patrimonio de todos los miembros de la unidad de convivencia. Por eso, quién está empadronado y quién convive de forma efectiva en el domicilio puede cambiar por completo el derecho a la prestación y su cuantía.
Es el conjunto de personas que viven en el mismo domicilio y cuyos ingresos y patrimonio se computan conjuntamente para decidir el derecho a una ayuda. Se usa, por ejemplo, en el Ingreso Mínimo Vital y en las becas.
No. La unidad familiar del IRPF se basa en el parentesco y el matrimonio; la unidad de convivencia se basa en convivir en el mismo domicilio y compartir gastos. Pueden no coincidir, y es una confusión habitual al solicitar ayudas.
Si forma parte de tu unidad de convivencia, sí: las prestaciones que usan este concepto suman las rentas (y a veces el patrimonio) de todos los miembros del hogar, no solo las del solicitante.