Catálogo de convocatorias en las que mujer aparece como beneficiario potencial según la propia BDNS.
Las ayudas dirigidas específicamente a mujeres se concentran en cuatro ejes diferenciados: igualdad y promoción profesional, emprendimiento femenino, atención a víctimas de violencia de género y conciliación. Sobre estas líneas específicas, las mujeres también acceden a todo el catálogo general (vivienda, formación, empleo, emprendimiento), donde a menudo aparecen como colectivo prioritario en la valoración aunque no sean destinatario exclusivo.
El primer bloque es el de emprendimiento femenino. ENISA Mujer Emprendedora gestiona préstamos participativos para proyectos liderados por mujeres, con criterios algo más flexibles que la línea general. Algunas CCAA mantienen tarifa plana complementaria reforzada para autónomas, especialmente en zonas con baja tasa de actividad femenina. Hay también ayudas autonómicas a la creación de cooperativas y sociedades laborales con mayoría de mujeres en el accionariado.
El segundo bloque cubre igualdad y promoción profesional: programas que financian la incorporación de mujeres a sectores masculinizados (industria, construcción, transporte, tecnología), ayudas para el ascenso a puestos directivos (planes de igualdad bonificados), formación en competencias STEM y programas de mentoría para ejecutivas. Buena parte se canaliza por la Dirección General de Igualdad del Ministerio y por los institutos autonómicos equivalentes.
El tercer bloque es el de víctimas de violencia de género. Incluye ayudas económicas para inserción laboral (Renta Activa de Inserción específica), ayudas a la vivienda, asistencia psicológica y jurídica integral. Se gestiona a través de la Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género, las CCAA y los servicios sociales municipales. El acceso prioritario a vivienda pública y a programas de empleo es una constante.
El cuarto bloque cubre la conciliación: programas que cofinancian reducciones de jornada, excedencias para cuidado, ayudas a la primera escuela infantil 0-3, planes locales de respiro familiar. Aunque jurídicamente son ayudas a la familia, en la práctica muchas tienen criterios que las hacen más accesibles para las madres trabajadoras.
El quinto bloque, transversal, son los planes de igualdad bonificados: programas que financian a empresas que implantan planes de igualdad, certificaciones de empresa familiarmente responsable o auditorías retributivas con perspectiva de género.
ENISA mantiene la línea Mujer Emprendedora dentro de su catálogo regular de préstamos participativos. El Programa Empleo Igualdad del SEPE sigue su calendario habitual, con bonificaciones reforzadas a la contratación de mujeres en colectivos prioritarios.
Las ayudas a víctimas de violencia de género son permanentes en su modalidad de Renta Activa de Inserción y se renuevan periódicamente en el resto de líneas autonómicas. El acceso prioritario al Bono Joven al Alquiler y a las ayudas autonómicas de vivienda para víctimas de violencia de género está consolidado en todas las CCAA.
En emprendimiento femenino rural, las ayudas FEADER y las líneas autonómicas para mujeres en municipios pequeños han ganado peso. En tecnología, las mentorías STEM y las aceleradoras específicas para fundadoras siguen creciendo, con participación pública y privada.
La calculadora admite el destinatario «mujer» combinado con CCAA y finalidad. Devuelve las convocatorias específicamente dirigidas al colectivo abiertas en el catálogo.
En el buscador, conviene buscar por palabras directas: «mujer emprendedora», «igualdad», «conciliación», «violencia género», «STEM mujer». Las convocatorias generales (vivienda, formación, empleo) suelen no etiquetarse por género aunque otorguen puntuación adicional a las mujeres solicitantes.
Una recomendación específica: si eres víctima de violencia de género, el canal de entrada no es la BDNS sino el centro de servicios sociales municipal o el teléfono 016. Ese contacto activa el procedimiento integral de atención y permite acceder a las ayudas económicas y de vivienda con tramitación acelerada.
El primero es buscar solo en convocatorias específicas. Muchas ayudas generales (autoempleo, primera contratación, emprendimiento rural) tienen criterios de valoración que premian al colectivo femenino, especialmente cuando se acredita situación familiar concreta. Conviene revisar también las líneas no exclusivas.
El segundo es no acreditar formalmente la condición cuando se requiere. En programas para emprendedoras o ayudas a víctimas de violencia de género hace falta documentación específica: certificación del IRPF, certificación de servicios sociales, sentencia o orden de protección. Sin ella no se reconoce el derecho.
El tercero es olvidar las incompatibilidades entre ayudas a víctimas de violencia de género: algunas son incompatibles entre sí pero compatibles con ayudas generales. Las bases lo aclaran caso a caso.
El cuarto es descartar el emprendimiento por sentirse fuera del perfil. Buena parte de los programas para autónomas no exigen experiencia previa empresarial. Lo que penaliza es la falta de plan de viabilidad, no la falta de currículum empresarial.
El quinto es no documentar la perspectiva de género en proyectos de empresa o de investigación. Cuando la convocatoria lo valora, la memoria debe explicitar cómo el proyecto impacta de forma diferenciada en mujeres o cómo incorpora el principio de igualdad.
Sí, en distintos grados. Todas las comunidades tienen instituto u organismo de igualdad con líneas propias. La intensidad y el presupuesto varían: comunidades con políticas activas de igualdad (Cataluña, País Vasco, Navarra, Andalucía) suelen tener catálogo más amplio.
No. Las ayudas a víctimas de violencia de género, incluyendo la Renta Activa de Inserción específica, están exentas de IRPF por ley.
Depende. La suspensión por causa justificada (maternidad, enfermedad, conciliación) habitualmente conserva el derecho. La baja voluntaria del RETA interrumpe el cómputo. Las bases de cada programa autonómico lo concretan.
Jurídicamente a la familia, en la práctica las suelen solicitar las madres. La regulación tiende a la neutralidad de género y muchas convocatorias incorporan incentivos específicos para que el padre comparta los cuidados.
Sí. La PAC 2023-2027 incluye criterios de paridad y hay líneas FEADER específicas para mujeres rurales emprendedoras. Varias CCAA mantienen además programas de retención de mujeres jóvenes en municipios pequeños.
Sí. Hay líneas estatales y autonómicas que cofinancian la elaboración del plan de igualdad, la auditoría retributiva y las medidas que se deriven. El Ministerio mantiene además una asistencia técnica gratuita para pymes obligadas.
Un ejemplo concreto y reciente es la convocatoria con código BDNS 903031 (2026), de la dirección del Instituto de las Mujeres, que financia el fomento de la igualdad entre mujeres y hombres a través de las prácticas artísticas y la cultura comunitaria. Cuenta con un presupuesto de 300.000 € y es una convocatoria abierta. La ficha completa está en convocatoria 903031 (dato del catálogo BDNS consultado en mayo de 2026).
Fuente: BDNS · derivado · consulta 2026-05-26