La prefinanciación es el dinero que la Unión Europea adelanta a un programa o a un beneficiario antes de que justifique el gasto, para que pueda arrancar la actuación sin tener que financiarla por completo con recursos propios. Es el término europeo equivalente al anticipo nacional, pero con una lógica propia: la prefinanciación se liquida después contra los gastos realmente justificados, y la parte no aplicada se devuelve o se descuenta de pagos posteriores.
En qué se diferencia del anticipo nacional. El pago anticipado de una subvención española y la prefinanciación europea cumplen la misma función (dar liquidez por adelantado), pero la prefinanciación se enmarca en el circuito financiero de la UE: la Comisión adelanta fondos al Estado o a la autoridad de gestión, que a su vez los canaliza. Su importe, sus plazos y su liquidación los fijan los reglamentos del fondo.
Por qué importa. En proyectos cofinanciados (FEDER, FSE+, MRR), saber si hay prefinanciación y cuánta marca la tesorería del proyecto: determina cuánto hay que adelantar de fondos propios antes de recibir el primer cobro. No confundirla con el anticipo reembolsable, que es un préstamo a devolver, no un adelanto a cuenta de la ayuda.
Es el adelanto de fondos que la UE realiza antes de justificar el gasto, para dar liquidez al inicio del proyecto. Después se liquida contra los gastos justificados y lo no aplicado se devuelve o se descuenta.
Cumplen la misma función de dar liquidez por adelantado. "Prefinanciación" es el término del circuito financiero europeo; el pago anticipado es el equivalente en las subvenciones nacionales. Ninguno de los dos es un préstamo.
Solo en la parte que no se justifique con gasto elegible. No es un préstamo como el anticipo reembolsable: es un adelanto a cuenta de la propia ayuda que se regulariza al justificar.