Qué instrumentos públicos ayudan a proteger una empresa: la solución de ciberseguridad del Kit Digital, los servicios de INCIBE y las líneas autonómicas. Mapa práctico.
La ciberseguridad ha dejado de ser una preocupación solo de las grandes empresas. Una pyme con su negocio digitalizado maneja datos de clientes, facturación online y operaciones conectadas, y un incidente puede pararla en seco. Para apoyar la protección existen instrumentos públicos de distinto tipo: ayudas económicas para implantar soluciones, servicios gratuitos de prevención y respuesta, y líneas autonómicas. Esta guía ordena las principales vías de apoyo a la ciberseguridad, sin inventar importes que dependen de cada convocatoria.
El Kit Digital incluye, entre sus categorías de soluciones, una de ciberseguridad y otra de comunicaciones seguras. Permiten que un autónomo, microempresa o pyme implante, con cargo al bono digital, herramientas de protección como antivirus avanzado, monitorización de amenazas, cifrado o redes privadas seguras, contratándolas a un agente digitalizador adherido. El importe disponible depende del segmento de la empresa por número de empleados y de las condiciones del programa vigente, que conviene confirmar en la fuente oficial del Kit Digital. Es la vía más directa para una empresa pequeña que quiere dar un primer salto de protección con apoyo público.
El Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE) no funciona como una convocatoria de subvención, sino que ofrece servicios muy útiles y en buena parte gratuitos para empresas:
Para una pyme sin departamento técnico, INCIBE es el primer recurso al que acudir, tanto para prevenir como cuando ya hay un problema. No sustituye a la inversión en soluciones, pero la complementa y orienta.
Varias comunidades autónomas y entidades públicas mantienen líneas propias o programas de impulso a la ciberseguridad empresarial, a menudo dentro de sus convocatorias de digitalización. También existen instrumentos ligados a la industria conectada, donde la ciberseguridad industrial es parte del proyecto, como se ve en la guía de industria 4.0. Cuantías y requisitos los fija cada convocatoria autonómica, publicada en su boletín oficial.
La inversión rinde más si se ordena por riesgo real, no por moda tecnológica. En una empresa pequeña, las prioridades habituales son:
Estas medidas encajan bien con las soluciones que financia la categoría de ciberseguridad del Kit Digital y con el cumplimiento de la normativa de protección de datos, que obliga a adoptar medidas de seguridad proporcionadas al riesgo.
Para una empresa pequeña, un orden sensato es:
La inversión en ciberseguridad puede acogerse, según el instrumento, a regímenes de ayudas como minimis, lo que conviene tener en cuenta si se acumulan varias ayudas.
Sí. Tiene categorías de soluciones de ciberseguridad y de comunicaciones seguras que se contratan con cargo al bono digital a través de un agente digitalizador adherido.
Depende del segmento de la empresa por número de empleados y de las condiciones del programa vigente. El importe exacto hay que confirmarlo en la fuente oficial del Kit Digital.
No principalmente. INCIBE ofrece servicios de prevención, asesoramiento y respuesta a incidentes, en buena parte gratuitos. Para ayudas económicas a la implantación, la vía es el Kit Digital o las líneas autonómicas.
Contactar con la línea de ayuda en ciberseguridad de INCIBE, que orienta en la gestión del incidente. Es un servicio de referencia para empresas y particulares.
Sí, varias comunidades incluyen la ciberseguridad en sus convocatorias de digitalización empresarial. Cuantías y requisitos se publican en cada boletín autonómico.