Catálogo de convocatorias en las que empresa aparece como beneficiario potencial según la propia BDNS.
Bajo «empresa» se agrupan todas las personas jurídicas con actividad económica, desde la sociedad limitada de tres socios hasta la gran corporación cotizada. Es la categoría más amplia del catálogo y, por tanto, también la más diversa: un programa puede limitarse a grandes empresas tractoras de un sector estratégico, otro estar pensado exclusivamente para microempresas, y la mayoría se sitúa en algún punto intermedio. Conviene entender bien qué tipo de empresa eres antes de buscar.
El primer bloque, el más visible en presupuesto público, son las ayudas a la inversión productiva. Aquí entran los grandes PERTE sectoriales (vehículo eléctrico, microelectrónica, salud de vanguardia, agroalimentación, naval, aeroespacial), los proyectos estratégicos territoriales y las líneas de ampliación de capacidad industrial. Operan habitualmente en concurrencia competitiva y exigen proyectos de millones de euros.
El segundo bloque es el de investigación, desarrollo e innovación. CDTI gestiona ayudas a proyectos de I+D en colaboración con centros tecnológicos, programas de innovación tecnológica y Misiones Ciencia e Innovación. NEOTEC apoya empresas jóvenes de base tecnológica. A nivel autonómico, las agencias regionales (IDEPA, IDEA, IVACE, ACCIÓ, ICEC, SODENA, Galicia Innovación…) tienen instrumentos paralelos.
El tercer bloque es el de digitalización: el Kit Digital para los segmentos pequeños, junto a programas avanzados para mediana y gran empresa en computación cuántica, inteligencia artificial generativa, ciberseguridad industrial y procesado en cloud soberano.
El cuarto bloque es el de transición ecológica: descarbonización industrial, autoconsumo a escala, electrificación de procesos térmicos, hidrógeno verde, eficiencia energética industrial. Buena parte se canaliza vía IDAE o vía CCAA con cofinanciación europea.
El quinto bloque, transversal, es el de empleo y formación: bonificaciones a la contratación, formación profesional para el empleo, programas de relevo generacional. El sexto, cohesión territorial: incentivos regionales para empresas que se instalan o amplían en zonas con desafíos demográficos.
Los PERTE siguen marcando la agenda en 2026, último año de ejecución del MRR. El PERTE del vehículo eléctrico y conectado mantiene su tercera convocatoria, el PERTE de microelectrónica y semiconductores continúa abierto en líneas concretas y el PERTE de descarbonización industrial concentra parte del presupuesto residual. Para gran empresa también son relevantes las convocatorias de Misiones CDTI y de Proyectos Estratégicos para la Transición Industrial.
Para la empresa mediana, las líneas autonómicas de innovación, las ayudas a la digitalización avanzada (Programa de Agentes del Cambio, Programa de Asesores Digitales) y los programas FEDER 2021-2027 son la entrada habitual. Para empresa familiar y empresas de sectores tradicionales, el fomento del relevo generacional y la modernización del comercio mantienen volumen estable.
En la calculadora puedes seleccionar el destinatario «empresa» (o el más fino «pyme» si encajas en la definición europea) y combinar con la finalidad de tu proyecto. Devuelve las convocatorias compatibles abiertas.
En el buscador, la combinación más productiva es destinatario × finalidad × CCAA. Para grandes proyectos suele ser mejor partir de la finalidad (energía, I+D+i, digitalización avanzada) y no del destinatario, porque muchos programas estratégicos no limitan el tamaño y entran todos los perfiles.
Una recomendación práctica: si la empresa pertenece a un cluster sectorial o asociación empresarial (AMETIC, FEDEPE, FACPYME, asociaciones autonómicas), conviene revisar también sus circulares. Suelen detectar antes las convocatorias específicas de su sector y a menudo participan en su diseño.
El primero es declarar mal el tamaño. La definición europea de pyme incluye reglas de empresa vinculada y empresa asociada que afectan al cómputo. Una pyme con un accionista corporativo grande puede no serlo a efectos del Reglamento UE 651/2014. Una declaración incorrecta puede invalidar la concesión.
El segundo es no controlar el régimen de minimis. Las empresas con varias ayudas pequeñas pueden acercarse al techo sin darse cuenta. La declaración de ayudas de los tres ejercicios anteriores debe estar al día.
El tercero es planificar el proyecto sin pensar en la justificación. En programas grandes, la justificación es un proyecto en sí misma: control horario del personal, imputación de gastos, registro contable separado, conservación de documentación, auditoría externa. Si no se diseña al inicio, el cierre se convierte en un caos.
El cuarto es infravalorar los plazos de respuesta a requerimientos. Una administración tiene plazos máximos, pero el solicitante también. Diez días hábiles para subsanación pueden parecer suficientes hasta que coinciden con vacaciones, una baja o un imprevisto.
El quinto es no documentar los criterios de valoración. En concurrencia competitiva, ganan los proyectos que mejor responden a los baremos, no los más ambiciosos. Si la convocatoria valora «impacto territorial», la memoria tiene que medir impacto territorial con indicadores concretos.
Los programas para pyme limitan el destinatario a las empresas que cumplen los umbrales europeos. Los programas para «empresa» admiten cualquier tamaño, aunque a menudo bonifican o priorizan a las pymes. Una pyme suele poder optar a ambos; una gran empresa solo a los segundos.
Sí, si tiene establecimiento permanente en España, NIF, actividad económica registrada y cumple los demás requisitos del convocante. Algunas ayudas exigen además que la matriz cumpla determinados criterios.
No. Estar en situación de concurso de acreedores figura entre las prohibiciones del artículo 13 de la Ley General de Subvenciones. Una empresa que ha salido del concurso puede volver a solicitar siempre que el resto de requisitos esté en regla.
No. Las ayudas en régimen de minimis y las que se acogen al Reglamento General de Exención por Categorías (RGEC) no requieren notificación a la Comisión Europea. El resto sí entra en el régimen general de ayudas de Estado y requiere autorización previa europea.
No. La subvención está afectada al proyecto y a las partidas concretas aprobadas. Cualquier modificación material exige autorización previa del órgano concedente. Desviarse sin autorización se considera incumplimiento y abre reintegro.
Sí. Existen programas específicos para entidades de economía social que premian la creación de empleo estable, la incorporación de socios trabajadores y la transformación de empresas en cooperativas. Tienen líneas propias en el empleo y, en muchas CCAA, en autoempleo colectivo.
Buen ejemplo de las ayudas a la inversión industrial es la convocatoria con código BDNS 879883 (2026), de la entidad pública empresarial SEPIDES, que financia actuaciones integrales para la descarbonización de la industria manufacturera dentro del PERTE de descarbonización industrial, en el marco del Plan de Recuperación. Cuenta con una dotación de 518.241.822 € y figura como convocatoria ya cerrada. Tienes el detalle en la ficha de esta convocatoria de descarbonización industrial (dato del catálogo BDNS consultado en mayo de 2026).
Fuente: BDNS · derivado · consulta 2026-05-26