Ayudas para instalar aerotermia en vivienda: el programa de climatización renovable del RD 853/2021, la deducción del IRPF por mejora energética y en qué se diferencia de las placas solares.
La aerotermia es un sistema de climatización que extrae energía del aire exterior mediante una bomba de calor para calefacción, refrigeración y agua caliente sanitaria. Como tecnología renovable de climatización, encaja en las ayudas a la mejora energética de la vivienda y, en particular, en el Real Decreto 853/2021, además de poder dar acceso a la deducción del IRPF por obras de eficiencia energética. Esta guía explica qué programas la cubren, cómo funciona la deducción y por qué la aerotermia se trata distinto de las placas solares, sin afirmar porcentajes que dependen de cada convocatoria.
Es una confusión frecuente, y conviene aclararla antes de buscar ayuda. Las placas solares fotovoltaicas generan electricidad (autoconsumo); la aerotermia climatiza aprovechando energía renovable del ambiente. Son finalidades distintas y, por tanto, programas distintos:
Mezclar ambas líneas es el primer error: no se solicitan en la misma convocatoria ni cubren el mismo gasto.
El Real Decreto 853/2021 regula los programas de rehabilitación residencial financiados con Next Generation EU a través del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia. La sustitución de un sistema de calefacción por combustibles fósiles por una bomba de calor de aerotermia es una actuación de mejora de la eficiencia energética que estos programas contemplan, normalmente dentro de las actuaciones a nivel de vivienda o de edificio.
La clave de estos programas es que suelen exigir una mejora acreditada del comportamiento energético: la instalación debe traducirse en una reducción de la demanda o del consumo, justificada con certificado de eficiencia energética antes y después de la obra. La aerotermia, al sustituir gas o gasóleo, suele encajar bien en ese requisito. Los porcentajes de ayuda y los topes los fija cada convocatoria autonómica dentro del marco del RD 853/2021.
Para entender el conjunto de la mejora energética del edificio, la guía de referencia es subvenciones a la eficiencia energética.
Junto a la subvención existe una palanca fiscal: la deducción en el IRPF por obras de mejora de la eficiencia energética de la vivienda, introducida por el Real Decreto-ley 19/2021. Funciona de forma distinta a una subvención: no se solicita en una convocatoria, sino que se aplica en la declaración de la renta, y su importe se calcula sobre las cantidades pagadas por la obra.
La normativa establece varios tramos de deducción según el tipo de mejora acreditada (reducción de la demanda de calefacción y refrigeración, reducción del consumo de energía primaria no renovable, o actuaciones en edificios de uso residencial completo), cada uno con su porcentaje, su base máxima y sus requisitos de certificado energético. Para una instalación de aerotermia que sustituye un sistema fósil, la deducción aplicable depende de la mejora que acredite el certificado. Los porcentajes y límites exactos están en la norma; conviene revisarlos para el ejercicio en que se aplica. El detalle de cómo elegir entre subvención y deducción se analiza en PREE o deducción del IRPF para una reforma energética.
Una duda recurrente es si se pueden usar las dos a la vez. La regla general de la deducción del IRPF es que la base de la deducción no puede incluir las cantidades cubiertas por una subvención. Es decir, si recibes una ayuda pública por la aerotermia, el importe subvencionado no cuenta para calcular la deducción; solo deduces sobre lo que has pagado de tu bolsillo. No es una incompatibilidad total, pero sí un ajuste de la base que evita la doble ayuda sobre el mismo gasto.
Para que la aerotermia sea elegible, las convocatorias y la deducción suelen exigir:
No. Las placas generan electricidad y van por el autoconsumo (RD 477/2021); la aerotermia climatiza y va por la rehabilitación y la eficiencia energética (RD 853/2021). Son programas distintos para gastos distintos.
Puede dar derecho a la deducción del IRPF por mejora energética si acredita la reducción exigida con certificado energético. El tramo y el porcentaje dependen de la mejora; conviene revisar la norma para el ejercicio en que se aplica.
Sí, pero no sobre el mismo dinero. La base de la deducción no incluye la parte cubierta por la subvención: solo deduces sobre lo que has pagado realmente tú.
Muchas convocatorias y la deducción priman la sustitución de sistemas por combustibles fósiles por la mejora energética que supone. Hay supuestos para obra nueva, pero el caso típico subvencionado es la sustitución. Lo concreta cada convocatoria.
Los programas del RD 853/2021 se financian con fondos Next Generation EU y los gestionan las comunidades autónomas. La deducción del IRPF es una palanca fiscal estatal independiente, que se aplica en la declaración de la renta.