Catálogo de convocatorias en las que microempresa aparece como beneficiario potencial según la propia BDNS.
La microempresa, según la definición europea recogida en el Anexo I del Reglamento UE 651/2014, es la empresa con menos de 10 personas empleadas y volumen de negocio anual o balance general inferior a 2 millones de euros. Es la categoría más numerosa del tejido empresarial español: la mayoría de pymes son, en realidad, microempresas. Su acceso al catálogo de ayudas se solapa con el de autónomos (cuando no tienen empleados) y con el de pymes (siempre), pero hay líneas y bonificaciones específicas que conviene conocer.
El primer bloque, el más voluminoso por uso, es el de la digitalización básica. El Kit Digital está pensado específicamente para los segmentos más pequeños, con bonos de mayor valor para empresas con menos de 10 trabajadores. Las soluciones incluidas (web, comercio electrónico, gestión de redes sociales, ciberseguridad básica, factura electrónica, CRM ligero, ERP básico) cubren las necesidades habituales de una microempresa.
El segundo bloque cubre las bonificaciones a la contratación. Por su menor capacidad financiera, las microempresas suelen tener bonificaciones reforzadas al contratar colectivos prioritarios: primer empleo, jóvenes inscritos en la Garantía Juvenil, mujeres víctimas de violencia, personas con discapacidad. Las ayudas autonómicas a la primera contratación frecuentemente son más generosas para microempresas que para empresas medianas o grandes.
El tercer bloque cubre las líneas autonómicas de modernización empresarial: ayudas a la mejora de equipamiento, a la implantación de sistemas de gestión, a la renovación de instalaciones comerciales o de servicios. Suelen estar diseñadas con cuantías y criterios pensados para empresas pequeñas y son accesibles para microempresas con baja capacidad técnica para preparar memorias complejas.
El cuarto bloque cubre la eficiencia energética y la sostenibilidad: programas del IDAE para autoconsumo industrial pequeño, programas autonómicos de eficiencia energética en negocios, ayudas para movilidad eléctrica de flotas pequeñas, programas de economía circular adaptados a microescala.
El quinto bloque es el de formación. La formación bonificada de FUNDAE se aplica a la microempresa con cuotas a la Seguridad Social en lo que se llama el «crédito de formación» de la empresa. Las microempresas con menos de 6 trabajadores tienen condiciones especialmente favorables en este sistema.
El Kit Digital sigue siendo la línea estrella para microempresas. Los segmentos pequeños (0 trabajadores, 0-3, 3-10) han sido los más demandantes y son los que han impulsado el volumen masivo del programa. Las últimas convocatorias siguen abiertas hasta apurar la dotación.
Las convocatorias autonómicas de modernización del comercio de proximidad, hostelería pequeña, artesanía, servicios profesionales mantienen su calendario anual con cuantías modestas pero accesibles. Las CCAA con políticas activas de retención de actividad en municipios pequeños refuerzan estas líneas.
Las bonificaciones a la primera contratación y al autoempleo son los programas de empleo más usados por microempresas. Las cuantías estables y los requisitos manejables las hacen muy accesibles.
En eficiencia energética, los programas para autoconsumo en cubiertas de naves pequeñas y para sustitución de equipos térmicos por aerotermia industrial han ganado peso, con cofinanciación europea hasta el cierre del MRR.
La calculadora admite combinar destinatario «pyme» o «autónomo» (según el caso) con la finalidad de tu proyecto. Para microempresas, ambos perfiles devuelven resultados complementarios y conviene revisar las dos vistas.
En el buscador, las palabras útiles son «microempresa», «pyme», «autónomo», «primera contratación», «modernización comercio», «modernización hostelería», «artesanía», «Kit Digital», «autoempleo». Las consejerías autonómicas de industria, comercio o empleo son los gestores habituales de las líneas autonómicas para microempresas.
Una recomendación práctica: las microempresas con asesoría externa habitualmente conocen las líneas estatales pero a menudo no las autonómicas o municipales. Revisar dos veces al año el portal del ayuntamiento del municipio del negocio puede aportar líneas locales pequeñas pero accesibles que la asesoría no ha detectado.
El primero es no declarar bien el tamaño. La microempresa con un único accionista que también participa en otra empresa puede entrar en las reglas de empresa vinculada del Anexo I del Reglamento UE 651/2014. Una mala declaración puede invalidar la concesión.
El segundo es no controlar el régimen de minimis. Las microempresas con varias ayudas pequeñas se pueden acercar sin darse cuenta al techo agregado de 300.000 € en tres ejercicios fiscales. La declaración de ayudas previas debe estar al día.
El tercero es subestimar la justificación. Aunque la cuantía sea modesta, la microempresa beneficiaria tiene que llevar contabilidad separada del proyecto, conservar facturas y justificantes durante el periodo exigido, presentar cuenta justificativa en plazo. Sin esa disciplina, se inicia reintegro.
El cuarto es no aprovechar el crédito de formación de FUNDAE. Muchas microempresas dejan caducar el crédito anual asignado por desconocer cómo gestionarlo. Las gestorías o las propias entidades formadoras pueden ayudar a aprovecharlo.
El quinto es iniciar la inversión antes de la concesión en programas que lo prohíben. Es la causa más frecuente de denegación por fondo entre microempresas: el empresario empieza la obra o compra el equipo sin esperar a la resolución, asumiendo que la subvención llegará.
Sí, en todo lo que el Reglamento UE 651/2014 reconoce como pyme. La microempresa es una categoría dentro de la pyme. Algunas líneas tienen cuantías o bonificaciones reforzadas específicamente para microempresas, pero el régimen general es el mismo.
Hasta agotar el bono asignado a su segmento. Las microempresas más pequeñas tienen un único bono por segmento que pueden combinar entre varias soluciones del catálogo. Si la microempresa crece a segmento superior, puede acceder a un nuevo bono por la parte no cubierta.
Jurídicamente no son lo mismo. Un autónomo persona física es una empresa unipersonal sin personalidad jurídica propia. Una microempresa con un único trabajador asalariado tiene personalidad jurídica (sociedad limitada, anónima u otra forma). Para ayudas, ambos pueden acceder a la mayoría de líneas para pymes, pero algunas convocatorias distinguen las dos figuras.
Depende del régimen fiscal del titular. Los autónomos pueden estar en estimación directa simplificada o en estimación objetiva (módulos), según actividad y umbrales. Las sociedades tributan siempre en Impuesto de Sociedades. El régimen fiscal no afecta a la condición de microempresa a efectos europeos.
Algunas sí. Líneas autonómicas y municipales para modernización del comercio o de la hostelería suelen tener formularios cortos y baremos sencillos. Líneas estatales con cofinanciación europea (FEDER) habitualmente exigen documentación más detallada.
Sí. ICEX Next y los programas autonómicos equivalentes están abiertos a microempresas con proyecto de exportación. Las cuantías son proporcionales y los requisitos están adaptados a la dimensión.
Para verlo con un caso real sirve la convocatoria con código BDNS 751239 (2024), del Ayuntamiento de Soria, que financiaba las inversiones y el alquiler de nuevas iniciativas empresariales puestas en marcha por microempresas en los ejercicios 2022 y 2023. Se trata de una convocatoria ya cerrada. La ficha completa está disponible en convocatoria 751239 (dato del catálogo BDNS consultado en mayo de 2026).
Fuente: BDNS · derivado · consulta 2026-05-26